DESIDERATA

Escucha entonces la sabiduría del sabio:

“Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio. Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir. Di tu verdad tranquila y claramente; Y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso y amargado, porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Interésate en tu propia carrera, por muy humilde que sea; es un verdadero tesoro en las cambiantes vicisitudes del tiempo. Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños. Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar; mucha gente lucha por altos ideales y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé tu mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor, porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es tan perenne como la hierba. Acepta con cariño el consejo de los años, renunciando con elegancia a las cosas de juventud. Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia, pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Más allá de una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Eres una criatura del universo, al igual que los árboles y las estrellas; tienes derecho a estar aquí. Y, te resulte o no evidente, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que Le concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantente en paz con tu alma en la ruidosa confusión de la vida. Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos, éste sigue siendo un hermoso mundo.

Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz”.

Desiderata

20 de febrero de 2011

Si es cuestión de confesar, no sé preparar café, y no entiendo de fútbol. Creo que alguna vez fui infiel, juego mal hasta el parqués, y jamás uso reloj. Y para ser más franca, NADIE piensa en ti como lo hago yo, aunque te dé lo mismo.

Si es cuestión de confesar, nunca duermo antes de diez, ni me baño los domingos. La verdad es que también lloro una vez al mes, sobre todo cuando hay frío. Conmigo nada es fácil, ya debes saber, me conoces bien. Sin ti todo es aburrido.

Siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo. Ya sabrás la situación, aquí todo está peor, pero al menos aún respiro.

No tienes que decirlo, no vas a volver, te conozco bien. Ya buscaré que hacer conmigo.

El cielo está cansado ya de ver la lluvia caer, y cada día que pasa es uno más parecido a ayer. No encuentro forma alguna de olvidarte porque seguir amándote es INEVITABLE.