Me habían dicho que el amor era así, yo no sé porque no quise escuchar. Hoy te alejas y me toca vivir la experiencia más amarga quizá…
DESIDERATA
Escucha entonces la sabiduría del sabio:
“Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio. Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir. Di tu verdad tranquila y claramente; Y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso y amargado, porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Interésate en tu propia carrera, por muy humilde que sea; es un verdadero tesoro en las cambiantes vicisitudes del tiempo. Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños. Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar; mucha gente lucha por altos ideales y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé tu mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor, porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es tan perenne como la hierba. Acepta con cariño el consejo de los años, renunciando con elegancia a las cosas de juventud. Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia, pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Más allá de una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Eres una criatura del universo, al igual que los árboles y las estrellas; tienes derecho a estar aquí. Y, te resulte o no evidente, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que Le concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantente en paz con tu alma en la ruidosa confusión de la vida. Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos, éste sigue siendo un hermoso mundo.
Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz”.
Desiderata
25 de junio de 2011
19 de junio de 2011
2 de junio de 2011

¿Qué he hecho? Desearía poder escapar de este barco a punto de hundirse. Sólo trato de salvar del dolor a alguien más. Ahora, siento el peso del mundo sobre mis hombros.
¿Qué puedes hacer cuando tu bien no es lo suficientemente bueno? ¿Y cuando todo lo que tocas se derrumba? A causa de mis mejores intenciones, sigo cometiendo torpezas. Sólo quiero arreglarlas de alguna manera. Pero, ¿Cuánto tiempo me tomará hacer las cosas bien?
¿Puedo empezar de nuevo, con mi fe por los suelos? Porque no puedo volver y repararlo todo. Lo único que me queda es quedarme y enfrentar mis errores. Pero si me vuelvo más fuerte e inteligente, podré superarlo.
Así que alzo mi puño, doy un golpe al aire, y acepto la verdad. A veces la vida no es justa. Pediré un deseo, rezaré una oración, y finalmente alguien verá cuanto me importa…