DESIDERATA

Escucha entonces la sabiduría del sabio:

“Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio. Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir. Di tu verdad tranquila y claramente; Y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso y amargado, porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Interésate en tu propia carrera, por muy humilde que sea; es un verdadero tesoro en las cambiantes vicisitudes del tiempo. Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños. Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar; mucha gente lucha por altos ideales y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé tu mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor, porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es tan perenne como la hierba. Acepta con cariño el consejo de los años, renunciando con elegancia a las cosas de juventud. Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia, pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Más allá de una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Eres una criatura del universo, al igual que los árboles y las estrellas; tienes derecho a estar aquí. Y, te resulte o no evidente, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que Le concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantente en paz con tu alma en la ruidosa confusión de la vida. Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos, éste sigue siendo un hermoso mundo.

Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz”.

Desiderata

18 de agosto de 2009

Vivir tras la presión del egoísmo, en verdad, no es vivir. Vivir sin ilusión ante el destino de nuestro caminar. Vivir entre fronteras con la ley, para mi eso no es vivir. Sentir que hay horizontes, conquistar tus emociones y cantarlas para ti. Quiero escuchar tu palpitar y descubrir un nuevo porvenir, por siempre así.
Me ahogo en la verdad, desnudo en sentimiento, y abro mi corazón ante esta herida... Amar es lo que quiero. Me ahoga esta verdad, si sientes lo que siento, abre tu corazón, cura la herida... Amar es el remedio.
Vivir bajo en incierto paraíso, en verdad, no es vivir. La fuerza de expresar mis sentimientos la encuentro siempre en ti. No entiendo que haya vidas maltratadas por cualquiera y no puedan decidir. No entiendo el interés de separar nuestras ideas y que nos mientan por mentir. Quiero escuchar tu palpitar y descubrir un nuevo porvenir, por ti... por mi...